Colimar un Ritchey-Chrétien · Paso 3 de 6
La mecánica primero
En una frase: Ninguna colimación aguanta con un enfocador que cede, tornillos que pellizcan o un tren de imagen que baila. Diez minutos de repaso ahorran noches.
Lo que hay que revisar
- El enfocador: sin holgura al empujarlo con la cámara puesta. Los de serie a veces ceden; un buen ajuste o un enfocador mejor lo arreglan.
- El tren de imagen: roscas mejor que apretadores, y nada que cuelgue suelto.
- Los tornillos de los espejos: firmes pero sin forzar. Apretados de más pellizcan el espejo y dan estrellas triangulares.
- La inclinación del sensor: con el analizador de tilt, antes de colimar.
- Dónde colimar: a unos 70° de altura, la zona en la que harás tus fotos. Comprueba antes que la colimación aguanta apuntando a distintas zonas del cielo.
- Con tu tren de trabajo: la misma cámara, los mismos separadores y el enfocador más o menos en la posición de enfoque de siempre. Un tren distinto pesa distinto y hace palanca distinta.
- Con el tubo templado: si dos tomas seguidas, sin tocar nada, no se parecen, el aire del tubo aún se mueve. Espera.
Un inclinador del enfocador
En los tubos cerrados, un inclinador entre el tubo y el enfocador (TS-Optics y otras marcas los venden para estos RC) permite apuntar el enfocador al secundario sin tocar el primario. No sustituye a la colimación, pero rompe el bucle de «muevo el primario y se me tuerce el enfocador». Ojo: según cómo se monte, puede tapar los tornillos del primario.
TrucoUn inclinador de cámara (los de ZWO o Gerd Neumann) corrige el sensor, no los espejos: sirve para el tilt, no para colimar.